Elegir los materiales adecuados para las superficies de trabajo de un laboratorio es una decisión fundamental. No solo afecta la durabilidad del mobiliario, sino también la seguridad, la limpieza y la eficiencia de las tareas diarias. Cada tipo de laboratorio —químico, biológico, clínico o industrial— requiere materiales con características específicas.
El acero inoxidable es una opción muy valorada por su resistencia a la corrosión y facilidad de limpieza. Es ideal para entornos donde se manipulan líquidos o sustancias contaminantes. En cambio, las superficies de resina fenólica ofrecen excelente resistencia a los productos químicos agresivos y son más ligeras, lo que las convierte en una alternativa muy versátil.
El vidrio templado o los plásticos técnicos se utilizan en laboratorios que buscan una estética moderna y un mantenimiento sencillo. No obstante, es importante conocer sus limitaciones en cuanto a resistencia térmica o abrasión.
En entornos donde se requiere máxima higiene, como laboratorios farmacéuticos o de biotecnología, los materiales compactos sin porosidad y fáciles de desinfectar son esenciales. Además, conviene optar por acabados antiestáticos y resistentes al calor.
La clave está en analizar las condiciones de uso y elegir materiales que combinen resistencia, funcionalidad y seguridad.
En Bordalaboratorios te asesoramos para seleccionar los materiales más adecuados a tu actividad y diseñar un mobiliario de laboratorio eficiente, duradero y conforme a las normativas actuales. Contáctanos y optimiza tu espacio de trabajo con soluciones profesionales.